Para arquitectura, la fotografía inmersiva aporta una visión única para presentar los espacios en Internet, comprender los recorridos y las direcciones. Además hay que tener en cuenta que la imagen que se obtiene es imagen real y parte de fotografías, por lo que la fiabilidad es absoluta. Permite alcanzar un gran detalle de la imagen obtenida, consiguiendo ver incluso la textura de los edificios, relación de tamaños y de espacios, así como direcciones de las calles, entre otras finalidades.